Powered By Blogger

miércoles, 25 de octubre de 2017

Prepara tu Lonchera - Diana Nivia



Faltan muy poquitos días para el inicio del año escolar, y la lonchera de nuestros hijos es parte importante dentro de nuestra rutina diaria. Por eso asegúrate de proporcionarle, en la medida de tus posibilidades, una alimentación lo más saludable y balanceada. Sabemos que vivimos momentos retadores, pero a pesar de ello, siempre es posible encontrar diferentes opciones que nos permitan mantener bien alimentados a los más pequeñitos de la casa.
-        Los carbohidratos, es el alimento más importante en la dieta de los niños, ya que le aportan el combustible necesario para el buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso. Pero como todo en la vida hay que saber mantener el equilibrio en su consumo. Los carbohidratos los podemos encontrar en el pan integral o pita, las panquecas, las arepitas, el cereal o las galletas.
-        También es necesario que incluyas en la lonchera proteínas, pues estas, entre otras cosas, estimulan el crecimiento de los niños, les brindan una barrera natural ante posibles infecciones y les permite tener la energía suficiente para que se mantengan activos y despiertos durante sus horas de clases. Por eso, bríndale semanalmente una dieta que contenga huevo, puede ser revuelto, duro o en forma de tortilla, queso fresco, yogurt natural, rollitos de jamón de pavo, atún o avena (esta última, en forma de tol o galleticas que la contengan).
-        Otro alimento fundamental son las frutas, estas proporcionan una gran cantidad de nutrientes y sustancias que benefician la salud. En general, las frutas contienen un alto componente de agua, fibra vegetal, minerales, potasio, magnesio, calcio, y, por si fuera poco, vitaminas, ya que son muy ricas en betacarotenos y antioxidantes. Además, Venezuela, es un país tan fértil que durante casi todo el año podemos encontrar una gran  cantidad y variedad de frutas.  Por eso y mucho más, no dejes de incorporarlas en la merienda de tus niños.
-        En el caso de líquidos, procura enviarles una botellita de agua natural, leche, jugos naturales (que no se fermenten) o bebidas refrescantes sin azúcar.
-        Y por último, evita enviarles chucherías o golosinas, bebidas gaseosas (refrescos o maltas) y/o alimentos que contengas grasas saturadas. Pues su consumo frecuente no solo puede resultar perjudicial para la salud, sino que además, no le brindan la energía necesaria para un crecimiento sano y fuerte.
Aunque hemos escuchado en reiteradas oportunidades la frase “somos lo que comemos”, esta es tan cierta, que la podemos aplicar para nuestros niños. Entonces si queremos tener hijos grandes, fuertes, sanos y, sobre todo, felices, recuerda enviarles una lonchera que al abrirla encuentren una comida sana, llena de color y con un sabor delicioso que solo las mamás y papás saben brindar.

Diana Nivia
Profesora de Educación Especial en Deficiencias Auditivas
Magister en Lingüística
Profesora Universitaria 
Intérprete de Lengua de Señas Venezolana


lunes, 18 de septiembre de 2017

Feliz regreso a los libros - Angélica Taboada


Los primeros días de clase están llenos de expectativas, felicidad, incertidumbre, en algunos casos preocupaciones y miedos, tanto para los niños como para los padres. Son momentos de separación, de espacios nuevos, compañeros diferentes, cambio de maestros, un paso más hacia la madurez, como siempre la literatura nos puede ayudar a superar algunas de esas situaciones que se nos presentan y reducir un poco la ansiedad, es por ello que les dejo esta selección de libros que podemos leer con nuestros hijos en esos primeros días en el colegio.
Tom va a la escuela de Marie – AlineBawin y Christophe Le ManseTom es un pequeño conejo que se siente muy preocupado porque se acerca su primera vez en la escuela, le gustan sus útiles escolares porque huelen a nuevo, aunque no aminoran sus nervios. La noche anterior, Tom está tan asustado que finge estar enfermo, su madre le mide la temperatura y procura tranquilizarlo. Cuando llega el gran día, observa que en la puerta del cole hay muchos niños que tratan de no llorar, es por ello que su madre le ofrece un pañuelo y le dice que si se siente triste que lo mire y piense en ella.
A medida que pasan las horas, conoce a su maestra, a sus compañeros y su salón, su preocupación disminuye y usa su pañuelo para consolar a su amigo Lui. 
Este cuento es ideal para los más pequeños de la casa, que se van a enfrentar por primera vez a la escuela, es importante resaltar además el detalle de la madre de entregar a su hijo un objeto que le recuerde que ella está allí con él y que lo irá a buscar a la hora acordada.
¡Hasta la tarde! De Jeanne AshbéNos cuenta la historia del bebé Miguel y la pequeña Ana, desde que sus respectivos padres los llevan a la guardería, el momento en el que se despiden de ellos y lo que hacen en su rutina diaria: juegan, pintan, comen, van al baño, duermen, vuelven a comer y al final de la tarde recogen todos los juguetes a la espera de sus padres. Ambos se abrazan y cuentan, con su mejor forma de expresión lo que hicieron en el día.
Este libro, desde su sencillez nos enseña a niños y padres a manejar la separación que implica pasar el día en la guardería o el colegio mientras los mayores se van al trabajo, en su imagen se ve lo maravilloso que es el reencuentro entre padres e hijos y lo importante de valorar cada uno de esos momentos.
Buenos días de Jean Ormeroun libro álbum que nos expresa, únicamente con imágenes la rutina diaria de una familia que va a sus respectivas labores, niños a la escuela y padres al trabajo; desde la hora de levantarse, asearse, desayunar, vestirse y salir. 
Es importante que desde pequeños comprendan y sigan los ritmos familiares, valoren la importancia de llegar temprano, ser responsables y respetuosos, todo esto desde un ambiente de armonía y cordialidad dentro del hogar.
Cosas que me gustan de Anthony Brownecon su característico mono, el autor, en este libro álbum no muestra las cosas que le gustan hacer a los niños, como jugar, pintar, correr, estar con amigos, hacer acrobacias, estar en el mar, bañarse en la tina, entre otras; muchas de ellas se pueden hacer en el colegio, pero hay otras que no y con este libro las podemos descubrir.
Cuando los niños van por primera vez a la escuela tienen que aprender nuevas rutinas y con ello identificar las actividades que pueden hacerse allí, en cada página de este texto encontramos una imagen con las que podemos ir descifrando con los más pequeños lo que pueden hacer en su escuela y lo que deben hacer en otros espacios.
Frida (en el Terror del Sexto B) de Yolanda Reyes: El primer día no es sólo difícil para quienes van por primera vez al cole, también lo es para los que han cambiado de año escolar, o de colegio. Frida es un texto que cuenta el típico inicio de clase donde el docente pide a los alumnos que realicen una composición de lo que hicieron en las vacaciones, sabemos que esto muchas veces resulta tedioso y repetitivo, en especial para Santiago que se enamoró en sus vacaciones de Frida, una sueca que fue de vacaciones a su país. 
Un paso más hacia la madurez, el primer amor y cómo enfrentarlo, este cuento relata con mucha sutileza lo que se siente en ese momento y cómo evitar que todo el salón se entere disfrazando la redacción solicitada por el maestro, lo que resalta la creatividad y lo ingeniosos que pueden ser los niños.
No abrir hasta el año 3000 de Mireya Tabuasesta novela corta, nos narra la historia de Inés tiene 11 años y comienza en un colegio nuevo, todos los niños son más grandes que ella, allí estudia su vecina que no le cae bien, los nervios la traicionan y se hace pupú encima, entre muchas otras cosas.
Todas estas situaciones pueden ser reales, sabemos que no todos reaccionamos de la misma manera a los cambios, y en este caso es Inés quien no enseña a superar junto con la ayuda de su madre cada circunstancia ocurrida durante este período.
Con cada una de estas historias, además de recordarnos momentos vividos, no guían en cómo podemos trabajar ciertas realidades con nuestros hijos, cada página, cada imagen, cada letra que encontremos serán nuestros mejores aliados y siempre vamos a encontrar alguna para el instante preciso.


Angélica Taboada
Profesora Universitaria
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje
Magister en Lectura y Escritura
Promotora de lectura
Madrina de Samuel y Abraham

martes, 9 de mayo de 2017

Recomendaciones para Padres y cuidadores en momentos de crisis - Psic. Joxie Fereira




Nuestro país, Venezuela, atraviesa actualmente por una situación social, política y económica de mucha inestabilidad, lo que genera en la mayoría de los adultos diversos sentimientos de  incertidumbre y preocupación.
Es frecuente ante circunstancias así que los adultos subestimen los sentimientos y pensamientos de los niños sobre la situación, amparados en la idea de que “ellos no saben” o “está muy chiquito, no entiende de eso” Pero lo cierto es que sí entienden y muy bien los afectos a su alrededor. Si los adultos significativos están angustiados, movilizados, asustados y con ideas de estar en riesgo, los niños también lo sentirán y en muchos casos pueden hacer síntomas emocionales importantes que no deben descuidarse, estos pueden ir desde la pasividad y el silencio hasta la agresividad, pasando por intranquilidad, temores, trastornos de sueño, necesidad de aferrarse a sus padres o cuidadores, llanto frecuente, irritabilidad, dolores de barriga o cabeza, reaparición de conductas ya superadas como hacerse pipí en la cama, chupar dedo, entre otras.
La intensidad de las reacciones del niño responde al modo en que sus padres y cuidadores reaccionen en medio de la crisis. Por lo que es recomendable:
1. Mantener la calma
Parece difícil ante situaciones como la que estamos viviendo, pero los niños son muy sensibles y perciben la ansiedad. La actitud tranquila de sus padres o cuidadores les hace sentir seguridad. Además, la calma ayuda a identificar las necesidades del niño. Si siente que no le es posible porque está muy angustiado, apóyese en otros cuidadores y busque ayuda.
2. Evite hacer como si nada estuviera ocurriendo
Los niños son perceptivos e inteligentes;  por eso saben si algo está pasando en el ambiente. Cuando notan que los padres o cuidadores evitan hablar del tema o le ocultan algo, les será difícil confiar en ellos, se sentirán confundidos, se preocuparán y podrían imaginar cosas peores. Si usted no le habla a su hijo, él preguntara a otras personas, intentará entrar en redes sociales o medios de comunicación. Es muy difícil, desgastante y negativo, mantenerlos aislados de lo que ocurre. No lo haga, mejor explíquele de manera tranquila lo que está ocurriendo y cuáles son los posibles pasos a seguir y las soluciones que tienen como familia.
Responda todas sus preguntas y dudas de modo sencillo, evitando detalles innecesarios que puedan generarles más angustia.
Actualmente son difundidas imágenes violentas y muy crudas principalmente por las redes sociales. Es importante ser cuidadosos de lo que ven los niños, evite dejar dispositivos móviles con este tipo de información o accesibilidad al alcance de los niños.
3. Mantenga sus rutinas y normas habituales
En la medida de lo posible, mantenga horas de comer, dormir, hacer tareas, ver televisión, bañarse… si es posible mantener el horario de actividades, el niño tendrá la sensación de seguridad. Sin embargo, procure ser flexible en algunos momentos, como cuando le cueste concentrarse en las tareas, no pueda dormir a la hora, quiera estar más tiempo cerca de usted o quiera dormir con los padres.
4. Manténgase cerca del niño
Hable con los niños, muestre interés en lo que dice, abrácelo. La presencia y el contacto físico le permitirán a usted estar atento a las reacciones de sus hijos, mientras que ellos se sentirán amados y seguros en medio de esta difícil situación.
5. Permítale y ayúdele a expresar lo que siente
Es de suma importancia facilitar la expresión de sentimientos e ideas. No cuestione o critique sus reacciones o sentimientos frente a los momentos de crisis o tensión. Permítale saber que hay situaciones en las que sentir miedo, rabia o tristeza es normal y que a usted también lo siente.
Es recomendable realizar actividades con los niños según sus intereses; jugar, cantar, dibujar u orar contándole a Dios sus preocupaciones y sus deseos estos espacios de distracción y expresión,  pueden ser tranquilizantes para todos en la familia.
En los momentos de conflictividad y violencia social los padres son el mejor soporte de seguridad física y emocional de los niños. Por eso, preste especial atención a su hijo, acompáñelo y compréndalo. Si los cuidadores logran mantenerse tranquilos los niños también podrán hacerlo.

Joxie Fereira
Licenciada en Psicología Clínica Dinámica. Egresada de la Universidad Central de Venezuela. Especialista en Violencia basada en Género y orientación familiar. Creadora y facilitadora de talleres de orientación familiar, para niños adolescentes y Adultos. Locutora certificada.


martes, 21 de marzo de 2017

Sienten nuestros hijos abandono? - Lidmi Fuguet


Conversando hace unos días con una amiga sobre las apretadas agendas de nuestros hijos, donde tienen que equilibrar su escolaridad y las actividades extracurriculares, tiempo que en muchas oportunidades excede el período que nosotros los adultos le dedicamos a nuestra jornada laboral, pues en la mayoría de los casos nuestros hijos entran al cole primero que nosotros a la oficina y salen después que nosotros, esto sin adicionar el espacio que luego deben cubrir en actividades extracurriculares como el deporte, el arte o el reforzamiento pedagógico. Entonces, ella me preguntaba: ante tanto tiempo de ocupación, se sentirán nuestros niños abandonados?
Frente a esta pregunta tan compleja, ciertamente una de las respuestas más válida es SI; nuestros hijos, algunos en mayor o otros en menor medida, bien por el tiempo de dejamos de compartir físicamente o por cómo ellos puedan  comprender estas separaciones, sienten abandono. Y si bien disminuir estas temporalidades de separación o compromisos son en muchos casos una tarea muy compleja, redireccionar estas precepciones en nuestros hijos pueden efectuarse exitosamente si reconocemos con gentileza la genunina necesidad por compartir más en familia.
En este sentido, si sientes que esta dinámica se asemeja a tu desenvolvimeinto familiar y piensas que puede estar afectando negativamente el desarrollo integral de tus hijos, entonces es el momento de ganar tiempo y cariño y cómo podemos hacerlo? Pues, aquí algunas recomendaciones:
·      Evalúa si las actividades extracurriculares son realmente de necesidad e interés. De mantenerse la actividad estracurricular, difrútala con ellos, hágase partícipe y aliado en las responsabilidades que ellas exijan
·      Disfruta cada detalle y espacio en casa con amor y verdadera conexión
·      Déjale notas sorpresas con mensajes de cariño en la lonchera del cole o en el morral de la ropa de su actividad deportiva
·      Establezcan conversaciones constantes donde se compartan opiniones, anéctodas del día y sentimientos
Recuerda, la vida es ahora y el momento es éste, simplemente aprovéchalo con tus hijos… ese es el reto!

Lidmi Fuguet
Mamá de Sabrina
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje
Magister en Lectura y Escritura
Doctora en Educación
Creadora y Coordinadora de @peqestrellitas

Texto original publicado en Peekaboo Kids Magazine - Florida

lunes, 12 de diciembre de 2016

Aprendiendo leer - Lidmi Fuguet




Cuando nuestros hijos inician su escolaridad, una de las cosas que más nos preocupa como padres está vinculado con el aprendizaje de la lengua escrita y es que no es para menos, pues todos sabemos que los libros son la ventana al conocimiento y la diversión.
            Es por ello que en este post los invito a poner en práctica una serie de recomendaciones que los ayudarán como padres a apoyar desde el hogar este gran paso de crecimiento cognitivo y emocional que atraviesan nuestros hijos en edad escolar:
1.     Leer es un placer: si partimos de esta premisa todo el proceso de enseñar a leer será exitoso. El ser humano por naturaleza está dispuesto a aprender cosas que sean de su interés y le generen placer, en este sentido, si los momentos de lectura los convertimos en genuinas experiencias por descubrir y compartir, siempre que el niño vea un texto tendrá interés en interactuar con él
2.      Leamos con contexto: escojamos textos que realmente sean motivantes para los niños, que contengan imágenes y contenido de interés, se recomienda partir siempre de información conocida que sirva de base para la construcción de nuevos conocimientos; evitemos esos libros que contengan palabras descontextualizadas o carentes de significados
3.     Leamos sin cuestionamientos: cuando nosotros los adultos leemos un reportaje en el periódico o una buena novela, al terminar no tenemos que completar un cuestionario para certificar nuestra comprensión, al contrario, si realmente el texto fue interesante sentiremos la necesidad de compartirlo con alguien, conversando de manera voluntaria y animada sobre el tema. Más que llenar de preguntas a nuestros hijos, esperemos sus comentarios sobre lo que les gustó o les llamó la atención, quizás no nos los dirán hoy mismo, así que paciencia en la espera
4.     Juguemos con las letras y pababras: si hay algo realmente atractivo para los niños es todo aquello de naturaleza lúdica, por lo que invitemos a nuestros hijos a divertirse reconociendo letras, dibujándolas, recortándolas, coloreándolas, moldeándolas, convirtiéndolas en personas y en historias, evitemos penalizar, dejemos abierta la posibilidad del error y la rectificación

            Dale rienda suelta a tu creatividad para acompañar a tu hijo en este proceso, unos pocos minutos diarios de juego y compartir no sólo favorecerá su rendimiento escolar, sino que consolidará las bases para el desarrollo de un futuro adulto, lector autónomo, crítico, competente y sobre todo, feliz!


Lidmi Fuguet

Mamá de Sabrina

Profesora en Educación Especial – Dificultades de Aprendizaje

Magister en Lectura y Escritura

Doctora en Educación

Coordinadora de Pequeñas Estrellitas @PeqEstrellitas


 
Texto original de @edukids

La aventura de leer - Lidmi Fuguet



Leer es un acto social, que nos permite entrar en contacto con mundos fantásticos, información valiosa para la vida, conocimientos universales y culturales, momentos de placer, aprendizaje y recreación; en fin, un acto que implica toda una aventura para vivir.  Pero, qué es lo que está pasando hoy en día que nuestros niños y adolescentes no logran descubrir todas estas bondades?
            Un primer factor para la distorsión de la función social de la lectura ha sido la escuela, la cual ha logrado institucionalizar el uso de los textos con una única función “estudiar” otrogándole a este un carácter academicista que en la mayoría de los casos es penalizador. Un ejemplo de ello son los llamados de atención que reciben los padres cuando sus hijos no han aprendido a leer, así como las constantes amenazas que reciben nuestros niños  por no aprender a tiempo o con la  implementación de la lectura como método de castigo.
            Otro factor está vinculado con el entrono familiar, pues si bien a todos los padres les atrae la idea de que su hijo sea un buen lector, pocos son los que realmente puedan considerarse modelos de lectores autónomos y es que nosotros (los padres de esta generación) también hemos transitado por esa escuela que, en la mayoría de las oportunidades, lamentablemente desnaturaliza la función social y estética del acto lector.
            Si bien pareciera que contemplamos un panorama complicado, lo importante es buscar soluciones, aquí les presento algunas ideas para fomentar en nuestros hijos la lectura para el disfrute:
1.     Leamos juntos, compartir con nuestros hijos un buen texto no sólo favorecerá la ampliación del vocabulario, el desarrollo de habilidades lingüísticas y lectoras, sino que también fortalecerá las relaciones madre/padre-hijos
2.     Dejemos libros al alcance de sus manos, en nuestro hogar debemos garantizar la posibilidad de tener contacto con variedad de textos, de orden narrativo, instrucccionales e informativos, así nuestros hijos tendrán la oportunidad de escoger
3.     Visitemos bibliotecas y librerías, ofrezcamos la posibilidad (cuando en tiempo y en economía esté a nuestro alcance) de seleccionar y adquirir textos que puedan ser escogidos por nuestros hijos, así desarrollaremos habilidades para la selección desde elementos textuales y paratextuales

Aprovechemos las bondades de los libros, la diversidad informativa que dentro de ellos podemos encontrar, para convertir el transitar entre sus hojas y líneas en una verdadera aventura difícil de olvidar…

Lidmi Fuguet

Mamá de Sabrina

Profesora en Educación Especial – Dificultades de Aprendizaje

Magister en Lectura y Escritura

Doctora en Educación

Coordinadora de Pequeñas Estrellitas @PeqEstrellitas


Texto original de @edukids






El descanso también es una opción - Lidmi Fuguet



En oportunidades, como padres sentimos preocupación sobre qué tipo de actividades deben hacer nuestros hijos para complementar de manera integral su formación, entre las más comunes que elegimos se encuentran aquellas vinculadas con deporte, danza, música, arte, otras.
Ciertamente todo esto puede ser muy beneficioso para el desarrollo, aprendizaje y consolidación de disciplinas favorecedoras para el desenvolvimiento social y conformación de la personalidad del niño; sin embargo, en pocas oportunidades pensamos que el descanso y el libre entretenimiento también pueden ser una opción al momento de organizar el tiempo de los más pequeños de la casa.
Y esto por qué es necesario? Pues muy simple, porque todo ser humano necesita de un tiempo y un espacio diario, más allá de la oportunidad que nos ofece la noche, para poder recargar tanto la mente como el cuerpo y así poder estar en disposición física y mental para el disfrute pleno de las disciplinas estructuradas.
Es por ello que debemos garantizar que la jornada de nuestros hijos incluya este momento libre, a continuación te ofrezco algunas ideas que te ayudarán a comprenderlo y programarlo:
1.     Entendamos este momento de descanso como un período libre de directrices rígidas, donde el niño tenga la oportunidad de decidir cómo ejecutarlo, estando abierta la posibilidad de tomar una siesta, ver la tele, jugar, entre otros
2.     Su duración puede variar en función de las edades, intereses y posibilidades de cada niño y familia, lo importante es que se pueda garantizar al menos media hora diaria
3.     Se le debe ofrecer al niño la posibilidad de escoger la forma cómo administrar este tiempo, confiemos en su sabiduría; en la medida del tiempo el desarrollará las habilidades para conectarse con su cuerpo y sus necesidades, lo cual le permitirá aprender a tomar las decisiones más saludables para sí
4.     Una siesta es formidable porque permite el descanso corporal y mental; el juego libre es también una fantástica opción pues expande la imaginación y ofrece la posibilidad de desarrollar la creatividad sin parámetros preestablecidos por adultos.
Existen muchos beneficios más, por eso la invitación es a indigarlos y disfrutarlos junto a tu pequeño, quien al final será el más favorecido… 

Lidmi Fuguet
Mamá de Sabrina
Profesora en Educación Especial – Dificultades de Aprendizaje
Magister en Lectura y Escritura
Doctora en Educación
Coordinadora de Pequeñas Estrellitas @PeqEstrellitas