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domingo, 21 de julio de 2019

Entrevista a la Profesora Naileth López. Por Diana Nivia




Entrevista a Naileth López De Mata.
Licenciada en Educación Especial mención Dificultades del Aprendizaje, Especialista en Lectura y Escritura. Profesora universitaria. Con amplia experiencia con niños en edad maternal, preescolar, básica y diversificada. Promotora de Lectura.

1.    ¿Qué significa leer?
Leer guarda un significado especial porque es estrechar lazos con el mundo de las letras, abrir los ojos, el alma y el corazón a un millón de experiencias que vives, sientes, ríes o lloras de la mano del lenguaje escrito.

2.    ¿Por qué nuestros niños deben leer?
Promover experiencias que permitan a nuestros niños acercarse de manera amena a la lectura es participar activamente en la formación de personas con capacidad para crear, imaginar y desarrollar el pensamiento crítico. Más que decir que nuestros niños “deben” leer, yo diría que la meta es que  “amen” leer, haciendo de esto parte de su vida y contribuyendo así a su desarrollo integral.

3.    ¿El lector nace o se hace?
Muchos nacen, es como la vocación que la llevas por dentro y te va diciendo para qué naciste, así más de un lector pareciera nacer con un texto en la mano, lo cual es hermoso.
Otros se hacen, he conocido más de uno que su primera emoción en torno a la lectura es rechazo e indiferencia hasta que llega “alguien” que adecuadamente siembra esa semilla en su alma, o hasta que llega “algo” (el libro indicado) a conquistar su corazón.

4.    ¿Qué puede hacer una madre o un padre para acercar a su hijo al mundo lector?
Desde mi punto de vista, el primer requisito es que el padre y/o la madre “ame” leer, sólo amando algo podemos acercarlo al corazón de los otros, nunca será lo mismo decirle a un niño “tienes que leer esto” o “deberías leer”, que decirle “mira lo que leí y me encantó, sobre todo esta parte donde sucede tal cosa, además este personaje es mi favorito porque me hace reír y llorar”. Además del amor a la lectura como requisito indispensable los padres pueden junto a los niños crear en casa un ambiente lector, escoger textos juntos e ir incorporándolos a una biblioteca. La variedad textual es muy importante, muchos padres piensan que sólo los cuentos son para los niños, pero existen un sinfín de textos que podemos incluir para brindar una amplia gama de opciones, entre ellos: recetarios, enciclopedias, libros instruccionales y muchos más. El espacio seleccionado para leer en casa puede ser ambientado en familia, si no se dispone de un lugar amplio en el cual colocar una biblioteca, mesita y silla, etc, bien se puede hacer de un pequeño rincón el mejor lugar con una alfombra, unos pequeños y una caja que inclusive puede ser forrada, coloreada, decorada por el mismo niño en la que colocará los libros que vaya adquiriendo puede ser un maravilloso inicio.

5.    ¿Si los padres quisieran regalar libros a sus hijos, qué recomendaciones les pudiera brindar a la hora de escoger un buen cuento infantil?
Con frecuencia muchos padres en su afán por comprar aquello que al niño le llama la atención terminan gastando muchísimo dinero en textos que son más comerciales que literarios. Así llenan los espacios de libros de súper héroes, princesas, personajes de caricaturas y películas. Como ya sabemos éstos gozan de color, brillantes, pegatinas y a veces hasta incluyen juguetes y/o accesorios, entonces ¿qué hacemos al respecto?, ¿los eliminamos? No, imposible. Los niños siempre querrán tener alguno, por eso es recomendable dosificar los textos comerciales e incluir en nuestra biblioteca o espacio infantil textos realmente literarios, inclusive podemos buscar aquellas historias que tanto le gustan a los niños y que han sido comercialmente edulcoradas por cuentos de tradición oral en sus múltiples versiones, así pues pudiéramos encontrarnos con una “Basilisa, la hermosa”, cuento ruso que nos lleva a la famosa y conocida “Cenicienta”.
También es importante que los padres al escoger cuentos para sus hijos consideren la calidad del texto, cargado de significado así como las ilustraciones. De ser posible dedicar un poco de tiempo a leer sobre autores e ilustradores de literatura infantil, ahondar en esto abrirá las posibilidades de adquirir textos de muy buena calidad narrativa e ilustrativa.

6.    ¿Qué libros nos pudiera recomendar para iniciar a nuestros pequeños en el mundo de la literatura infantil?
Podemos iniciar a nuestros niños en el mundo de la literatura infantil desde muy pequeños. Con tan solo meses de nacidos el texto se convierte en un juguete más pero cargado de mucho significado. Antes de los dos 2-3 años se recomiendan cuentos empastados, de páginas y tapas duras, también plásticos que pueden llevar a la ducha o acolchados con los que pueden dormir, este tipo de material les permite manipularlo con facilidad, morderlo o pisarlo sin temor a que lo rompan y permitiéndole que pueda apropiarse de él. El libro álbum es esencial para iniciar a nuestros peques la literatura, en estos libros el texto es breve y las ilustraciones son parte vital en el desarrollo de la historia complementándola. Cuentos con onomatopeyas también son importantes y atractivos ´para los más pequeños de la casa.
No quisiera culminar la entrevista sin dejar por acá algunos títulos recomendados para diferentes edades:
ü  Cui, cui, cuidado de Marilyn Pérez
ü  Donde viven los monstruos Maurice Sendak
ü  Vamos a cazar un oso de Michael Rosen
ü  Soy grande, soy pequeño de Kathy Stinson
ü  Perro verde de Soledad Sebastián
ü  El mosquito zumbador de Verónica Uribe
ü  Los últimos gigantes de Francois Place
ü  Willy el tímido de Anthony Browne
Pudiera extenderme mucho más pero sólo quiero dejar una capsulita. Gracias por la oportunidad de hablar sobre lo que más me gusta… la literatura infantil.

Entrevistada por Diana Nivia Garnica.
Profesora de Educación Especial en Deficiencias Auditivas.

lunes, 1 de julio de 2019

Entrevista al Profesor Armando Quintero. Por Diana Nivia




Entrevista a Armando Quintero
Profesor en Literatura graduado en Uruguay. Diplomados en Literatura Infantil para Docentes (UDO), Promoción de la lectura y de la escritura (UCAB) y Narrativas Contemporáneas (UCAB). Director y Fundador de Cuentos de la Vaca Azul y Narracuentos de la UCAB.

1.- En diversos contextos damos por sentado que leer es importante para todo ser humano. Pero ¿por qué hay que fomentar la lectura en nuestros niños?
      Para hacer lo que todos sabemos qué hace un libro: abrirnos puertas y ventanas  en el corazón, permitirnos viajar a otros espacios sin movernos de donde estamos, hacer que nos transformemos en cada una de las acciones del personaje que nos ha atrapado y, por añadidura, comencemos a cambiar lo que haya que cambiar en cada uno de nosotros y en nuestro entorno.
2.- ¿Qué puede hacer la familia por inculcar el amor hacia la lectura?
     Leer y tener, al menos, más de unas estanterías con libros que no sean sólo para exponerlos ante amigos o visitas. Ir con cierta periodicidad a bibliotecas y librerías. Como todo hábito, éste también se inculca desde el ejemplo.
3.- ¿Desde su experiencia qué recomendaciones le puede brindar al docente para incentivar el hábito lector en sus estudiantes?
     Leer para que los niños lean, crear y recrear para que sigan su ejemplo. Y, sobre todo, escuchar a los niños para ser uno con ellos y no un ser “adulto, responsable que sabe mucho de  la vida” como dice Jairo Aníbal Niño, pero se olvida de vivir su verdadero servicio, el de ser humano.
4.- ¿Qué valora más en un libro para niños?
     Que me sorprenda, que no me dé respuestas digeridas, que me emocione hasta las lágrimas, no hasta el llanto y me alegre hasta las sonrisas, no hasta la risa porque, de esa manera siempre me dejará algo adentro para compartir con los otros.
5.- ¿Como promotor de lectura cuáles son las historias que más le gustan a los niños escuchar?
     Todas las que les sorprendan, que los hagan preguntarse, que les emocionen hasta casi llegar al llanto o a las risas. Y las de miedo.
6.- ¿Qué títulos le puedes recomendar a una madre que tiene un niño de 7 años, que no le gusta leer pero que ama el futbol?
      ¿Por qué mejor no lo acompaña y disfruta al verlo entrenándose para llegar a ser el mejor jugador de futbol? Sé de un cuento de Jairo Aníbal Niño pero no pude encontrarlo. Y varios pequeños cuentos y poemas de él sobre Pelé. Que busque una buena biografía para niños de ese futbolista y de otros que son ejemplos, nunca de Maradona. Importa que se meta en la lectura y lo hará si el tema es de su interés.

Entrevistado por Diana Nivia Garnica.
Profesora de Educación Especial en Deficiencias Auditivas






martes, 4 de junio de 2019

Entrevista a la Profesora Mercedes Guanchez. Por Diana Nivia








Entrevista a Mercedes Guanchez
Profesora universitaria de Castellano, Literatura y Latín. Especialista en Literatura Infantil y Juvenil. Magister en Literatura Latinoamericana. Promotora de Lectura y Escritura.

1.- ¿Qué es la promoción de la lectura?

Esta pregunta es muy compleja y no tiene, por supuesto, una única respuesta. Promoción de lectura está asociada a muchas cosas. La primera de ellas es a un lector. Y cuando digo lector, la asociación inmediata, en consecuencia, es el libro. Todo ello amalgamado con un toque de pasión. De modo que promoción sería algo así como una forma de persuasión o seducción apasionada que hacen algunos lectores hacia otras personas sobre un libro con la idea de compartir sus afectos y satisfacciones de lectura. El significado de la promoción es lograr sensibilizar…entusiasmar a otros, invitar.

2.- En muchas oportunidades, se suele utilizar el término promoción como sinónimo de animación. Usted considera que son iguales o diferentes?

Yo diría que son parientes. O más bien que son como una especie de morochos, y no gemelos. Ambas se encuentran porque su esencia es el libro y la lectura. Pero cada una tiene su forma de llegar a los lectores. Son dos caminos para llegar a una misma meta. Algunas veces esos caminos pueden cruzarse. Una Feria de Libros es una actividad de promoción, sin duda. Y algunas actividades que se hacen dentro de la feria se acercan a la animación, especialmente las dedicadas a los neo lectores o primeros lectores. Cada vez que se lee un libro y se comparte es una forma de promoción; por ejemplo un encuentro con el autor. Cuando unos niños dramatizan o simulan la historia de un libro se está ante una forma de animación. También lo es una buena lectura en voz alta con todos sus énfasis. Particularmente, los docentes hacemos las dos cosas cuando recomendamos algún libro, y el lugar de encuentro siempre será el libro y su lectura.    

3.- Desde el ámbito universitario en donde usted se desenvuelve y donde ha tenido una amplia y valiosa experiencia, cómo podemos promover la lectura a la vez que estamos formando al docente?

Para la promoción de la lectura y escritura, el ámbito universitario no es distinto a otros. Esto debe quedar claro. El trabajo de promoción en la universidad requiere quizás las mismas energías y acciones sostenidas  que en cualquier ámbito o escenario donde quiera formar lectores. La diferencia más notoria quizás sea la edad, porque pensamos que en la universidad se trabaja con adultos (en su mayoría), pero en realidad  los intereses de esos potenciales lectores siguen siendo diversos, igual que los de los niños. Probablemente, estén direccionados o focalizados en la especialidad de formación de la universidad, pero esto no limita la acción del promotor. En el caso de nuestra universidad que forma docentes, siempre el fin último será lograr adecuar los saberes y conocimientos al nivel para el cual se está formando ese docente: lo que al final se traduce en lograr  acercarse a ( y satisfacer) los intereses de niños y jóvenes en general.
De manera que quiero ser enfática en lo que dije arriba: promover la lectura y escritura en cualquier escenario (y más en la universidad) debe ser una acción persistente, consecuente, consciente y coherente por parte del promotor. INCANSABLE! Permanente, sostenida en el tiempo. Y eso se logra con acciones evidentes y notorias. No  con quejas. Quejarse no sirve de nada. Entonces, podría enumerar una larga lista de acciones propias de un promotor, pero la principal es generar lo que yo llamo el contagio colectivo. Si pensamos que en la universidad  (como en la escuela o el jardín de niños) este papel protagónico le toca al docente  lo que necesita para lograrlo es ser MODELO. Ser el modelo vivo del lector que queremos. Es la cualidad necesaria principal para el contagio, para que se vaya propagando de uno en uno, de a poco, hasta hacerlo con la mayor cantidad de estudiantes. Siempre he insistido que el promotor natural es el adulto (sea el padre o el docente). En este caso, es el docente universitario quien tiene la tarea/ reto de ser modelo de sus estudiantes, promover y animar las acciones  que desarrollen, fortalezcan  y consoliden competencias lectoras fundamentales en todo (futuro) docente. Desarrollar estrategias de comprensión y producción de textos diversos en cada aula será una de esas tareas esenciales. La consigna “natural” para la promoción en la universidad  será siempre “leer es comprender”. Por lo tanto, no habrá ni puede haber nunca contradicción o divorcio entre  promover la lectura y la escritura y formar docentes.
Finalmente, como profesora de español y literatura, y promotora de lectura, estoy convencida de que en la universidad se necesitan acciones concretas que fortalezcan las cuatro dimensiones del lenguaje (hablar, escuchar, leer y escribir). Y que adicionalmente a esto se abran las oportunidades a través de la participación activa de todos los docentes en acciones que involucren la promoción de la lectura y escritura para todos, para realidades diversas y en todas las comunidades sin discriminación de ningún tipo: para sordos, invidentes y tantos otros. Es sin duda, una tarea pendiente desde las universidades del país.

4.- Usted considera que es un reto promover la lectura con sus propios alumnos o los alumnos llegan a la Universidad para formarse siendo ya unos buenos lectores?

Esta pregunta es muy interesante, porque supondríamos de plano que al llegar a la universidad  hay mucho camino andado; y que el estudiante llega después de varios anos de educación formado como lector. Esa suposición es todo un mito. No es así. Realmente no tengo a mano, ahora mismo, todos los datos estadísticos de lo que ocurre en los países llamados del “primer mundo”. Pero si te puedo confirmar que  en América Latina no es así. Nuestra realidad es preocupante. El estudiante universitario llega con muchos vacíos, muchas carencias y pobres y limitadas competencias para el aprendizaje en general.
Entonces se trata de un reto del profesor universitario. Un reto inmenso que lo conmina y le demanda mucho compromiso y creatividad para formar a sus estudiantes como lectores competentes. Y en este reto la dificultad no solo es, el tipo de lector que llega a la universidad; sino el tipo de lector que es el docente. No es un secreto que no se puede dar lo que no se tiene. Y en el caso de los docentes universitarios, tampoco es un secreto decir que hay algunos que definitivamente no promueven la autonomía de los estudiantes, sino que por el contrario, insisten en la repetición textual o literal y no siembran en sus estudiantes el espíritu de indagación y búsqueda de saberes, mucho menos la autonomía. No es un secreto tampoco decir que hay profesores que no compran libros, que no actualizan su biblioteca personal, que no promueven la compra o búsqueda de textos diversos (sean estos físicos o electrónicos) para sus estudiantes. Docentes que le temen a las tecnologías. Hoy el reto es para cada docente en particular.
En mi caso, más que un reto, que lo es siempre desde cualquier perspectiva, se trata de un placer. Un tremendo placer desde mi labor como Promotora de lectura. Hago promoción desde todos los niveles educativos y cuando tengo la oportunidad, hago lo posible por llegar a contextos no formales y promover la lectura y la escritura desde distintos ámbitos de la comunidad. Seguirá siendo un reto y un compromiso permanente.

5.- ¿Cómo se puede aprovechar las nuevas tecnologías para a través de las mismas promover la lectura y escritura en nuestros estudiantes?

Las tecnologías deben ser vistas y aprovechadas como amigas de los procesos de promoción de la lectura y la escritura. Esto debe ser una premisa en todos los niveles educativos, desde la educación inicial hasta la universidad. Muchos docentes de todos los niveles se quejan de que  niños y jóvenes viven pegados a las tecnologías. Y yo les respondo, que hay de malo con eso?. Entonces dicen que por “culpa de las tecnologías”, los chicos no quieren leer.  Esto no es cierto. Se trata de compartir espacios, de aprovecharse de estas herramientas tecnológicas para hacer más atractiva la aproximación a los textos. Si dejo que entre el celular o la computadora  al aula de educación inicial los niños comenzaran a leer y escribir más tempranamente. Lo mismo ocurre en la universidad. Los docentes desaprovechan  los celulares de los estudiantes. Es cierto que todos los estudiantes no tienen celular, y también es cierto que todos sus celulares no son “inteligentes”; pero se pueden generar prácticas  que involucren el uso de los celulares para leerse y escribirse. Del mismo modo la creación o consultas de blogs por parte de los estudiantes…. El acceso a internet abre un maravilloso mundo quizás (a veces hasta) desconocido por algunos jóvenes. Proyectar películas o acceder a videos relacionados con diferentes temáticas y tópicos puede representar un puente directo a los textos; y esto desde cualquier dirección: es decir leer para ver  los videos  o mirar los videos para ir a los textos. Luego se abren espacios maravillosos de tertulias, discusiones y excusas  maravillosas para escribir. Mi recomendación para los docentes es que no le teman a las tecnologías dentro y fuera de las aulas de la universidad. Sus estudiantes lo agradecerán!

6.- ¿Qué recomendaciones le puede brindar al docente universitario para formar buenos lectores?

La universidad  es el espacio por excelencia para la confrontación de ideas, el debate, la discusión, el análisis, la reflexión…. Es  el recinto para ampliar la visión de mundo o mundo de vida  de cada persona que llega a este nivel educativo.
Independientemente de las especialidades, la universidad como espacio de formación exige de los estudiantes un máximo esfuerzo en cuanto a la cantidad de horas de trabajo individual. Ya no se trata de la escuela, se trata de un nivel educativo que supone mucho más compromiso y responsabilidad por parte del estudiante: más autonomía. Supone también un docente o profesor que sepa guiar a este estudiante en esa  nueva visión expandida del mundo y el conocimiento.
En tal sentido, todo docente universitario, y en especial los docentes de una universidad formadora de docentes como la nuestra, debe explorar  los argumentos de sus estudiantes relacionados con su vocación. Esto es lo primero que debe hacer, para que sus estudiantes se RECONOZCAN a sí mismos y puedan mostrarse ante otros desde ese reconocimiento. Para ello es necesario la práctica de la discusión permanente: que las aulas se vuelvan aulas socráticas, donde se discuta y se debata sobre cualquier tema; y por supuesto se lea y se reflexione sobre cualquier temática. La lectura sobre diversos temas de interés es fundamental. Sin duda, le toca al docente la responsabilidad de guiar y orientar los textos y las lecturas de esas tertulias proponer siempre un banco de referencias a donde acudir para ampliar las temáticas que resulten de particular interés para los estudiantes.
Los “buenos lectores” se forman como los atletas. Con buenas practicas sistemáticas. Esto significa que el docente universitario debe modelar el trabajo de aproximación a esos textos o lecturas, leer con ellos, junto a ellos, para ellos; discutir y reflexionar sobre los hallazgos, sobre las dificultades o bondades de esos textos. Un buen lector lo es en buena parte por la asistencia y la orientación de otros. Puede haber casos particulares de excepción en los cuales el lector se forma solo, pero esto no es el común de los casos.
Sin embargo, hay que abordar algunos obstáculos que se presentan en este nivel educativo. La mayoría de los estudiantes que llegan a la universidad se han desconectado de la lectura por causa de malas prácticas en el bachillerato. Y cuando hablo de malas prácticas me refiero a las del docente. Una gran mayoría se habitúa a escribir poco,  a responder preguntas de manera textual, a no reflexionar  sobre lo que lee y, tanto menos, a debatir o discutir sobre algún tema. Llega a la universidad sin habilidad para escribir y con una muy pobre competencia para leer. Por otra parte, los propósitos de lectura en un escenario como la universidad, contradictoriamente, parecen reducirse. Y digo “contradictoriamente” porque  en la mayoría de los casos son meramente informativos (para la búsqueda de información), y esto obedece a parcelas del conocimiento que se generan  precisamente por las áreas de conocimiento o especialidades diversas que existen en las universidades. Al docente universitario le corresponde despojarse (y despojar al estudiante) de esta “reducción” y abrirse a una mirada más universal e integradora de su especialidad. De tal manera que en las aulas los propósitos de lectura  siempre sean múltiples, diversos y distintos, tan diversos y distintos como los textos que se lean.
En consecuencia, si el docente de la universidad amplia los propósitos de lectura siempre habrá motivaciones para leer;  y  discutir y  reflexionar sobre lo que se lee dentro y fuera del aula. Esto no lo puede olvidar un docente universitario. Tiene el deber, la obligación diría yo, de ayudar a ese joven estudiante a convertirse en “lector del mundo” (y para el mundo) y para ello se requiere que la oferta de lectura sea diversa y que el docente haya mediado ese proceso con sus orientaciones y reflexiones. Que se lea más, que se reflexione más, que se comparta más sobre lo leído y que se escriba más de forma autónoma.

Entrevistada por Diana Nivia Garnica.
Profesora de Educación Especial en Deficiencias Auditivas


viernes, 17 de mayo de 2019

Entrevista a la Profesora Clara Canario. Por Diana Nivia



Entrevista a Clara Canario
Profesora de Castellano, Literatura y Latín. Magister en Lectura y Escritura. Candidata a Doctor en Pedagogía del Discurso de la UPEL-IPC. Ha sido Coordinadora de la Especialización y de la Maestría en Lectura y Escritura. Actualmente, se desempeña como profesora de pregrado y postgrado en la Maestría en Lingüística y en la Especialización en Lectura y Escritura en la misma casa donde cursó sus estudios.

1.- ¿Qué significa leer?
Leer es una habilidad o destreza que los seres humanos estamos en capacidad de desarrollar desde edades tempranas, no permite acceder a todo tipo de información (recreativa, informativa, especializada, entre otras) y sin duda nos acerca permanentemente a infinidad de nuevos conocimientos. Y leer no solamente lo podemos aplicar a la decodificación y procesamiento de textos escritos, también leemos las imágenes, los símbolos, los gestos de las personas, su corporalidad, es decir, todo lo que se nos presenta ante nuestra vista tiene posibilidad de enviarnos información que captamos y procesamos según sea nuestro conocimiento del mundo.

2.- ¿Para qué leemos?
De acuerdo con la edad y con el contexto en el que se encuentre el lector, la intención de la lectura variará. En algunas circunstancias leeremos para informarnos sobre hechos históricos o actuales, para distraernos, para aprender sobre cualquier tema que nos interese, en fin, hay un sinnúmero de razones que nos acerca a la lectura a lo largo de nuestras vidas. Quizás en el espacio escolar se asocia más la lectura con la obligación que requiere la formación académica, sin embargo, también hay quienes han asumido la lectura como un pasatiempo, como una sabrosa distracción.

3.- ¿Qué es comprender un texto?
Comprender lo entiendo como ese proceso que permite que la información de algún material escrito sea procesada, internalizada, por quien lo lee. En otras palabras, se puede decir que quien comprende un texto lo puede parafrasear, comentar, porque el contenido del material leído lo ha hecho suyo. Solo al comprender lo leído se hace más probable que la nueva información y el vocabulario pasen a formar parte del conocimiento activo y permanente del lector.

4.- ¿Cuáles son los pasos para trabajar la lectura en el aula?
Seguramente sobre este aspecto haya diversas opiniones, pero particularmente he trabajado con una serie de momentos que han resultado eficaces. En primer lugar, y sobre todo si se trata de lectores infantiles, es necesario familiarizarlos con el tipo de texto que van a leer, es decir, orientarlos en cuanto a lo que caracteriza a la estructura, y al vocabulario propios de textos bien sea narrativos, expositivos, argumentativos, entre otros. En segundo lugar, cuando se les facilite a los lectores en aula algún material, es recomendable que se les solicite que lo lean en voz baja y a la vez que vayan subrayando las palabras que desconocen. Seguidamente, se revisa y aclara, en grupo, el vocabulario que todos los estudiantes han señalado para invitarlos a una segunda lectura en la que el contenido debería procesarse mejor si se han aclarado términos desconocidos. Esto es importante hacerlo porque una de las razones que dificulta la comprensión de la lectura es el desconocimiento del vocabulario nuevo al que se enfrenta todo lector, bien sea desde un sencillo cuento infantil hasta el material más especializado. Finalmente, propiciar la discusión entre docente y alumnos, el intercambio de opiniones acerca de lo que se lee es enriquecedor porque da la oportunidad de que cada quien exprese lo que ha comprendido y además de que se pueden comparar las diversas interpretaciones y/o puntos de vista de los lectores.

5.- ¿Leer una lista de supermercado es igual que leer una obra literaria? ¿Intervienen procesos diferentes?
No creo que sea igual leer estos dos materiales por dos razones puntuales: por el vocabulario y por la superestructura propia de cada uno. Al revisar una lista de compras no hay mayor complejidad que decodificar palabras sueltas que están reunidas por pertenecer al mismo campo semántico de “alimentos”, pero el enfrentarse a una obra literaria implica atender a aspectos de redacción propia de ese tipo de texto, a su vocabulario, al orden en que se organizan las ideas que se exponen allí. Sin duda, los procesos mentales que intervienen para procesar lo leído difieren totalmente en su complejidad.

6.- ¿Qué actividades le recomienda al docente para mejorar la comprensión de la lectura de sus estudiantes?
Creo que parte de mis recomendaciones están expresadas en la respuesta que desarrollé en la pregunta número cuatro (4), sin embargo, otra recomendación puntual está en sugerirles a los docentes que jamás utilicen la lectura como una sanción en su aula de clase porque de inmediato ese educando asumirá el acto de leer como un castigo, se acercará a los materiales con rechazo y eso pudiese incidir en los bajos niveles de comprensión que pueda alcanzar.
Por el contrario, mientras propiciemos un acercamiento placentero y provechoso entre el lector y el texto, tendremos más personas interesadas en leer y educandos convencidos de que los materiales escritos pueden ser sus mayores aliados en momentos de información, de formación y/o de distracción.

Entrevistada por Diana Nivia Garnica.
Profesora de Educación Especial en Deficiencias Auditivas









lunes, 8 de abril de 2019

Para sentirnos bien... por Diana Nivia Garnica


Para sentirnos bien...

En Venezuela, desde hace cierto tiempo tanto los niños como las mamás y papás han vivido días retadores, estamos conscientes de que no han sido días nada fáciles, por eso hoy queremos brindar algunas ideas prácticas  para bajar un poquito la tensión en casa y armonizar nuestro entorno. Porque solo si nosotros estamos bien, nuestros niños también lo estarán. Por tanto, pudiéramos empezar por:

-       Colorear mándalas. Está comprobado que esta actividad es una maravillosa forma de expresarnos, de desarrollar la creatividad, ejercitar la motricidad fina, de relajar la mente, bajar la ansiedad y encontrar nuestra paz interior. Así que porque no aprovechar las bondades de esta técnica milenaria en estos días para cuidar de forma respetuosa y armónica de nosotros mismos y de nuestras estrellitas en la comodidad de nuestro hogar.

-       Contar cuentos. Esta es una de las actividades que más adoro realizar. Y es que leer cuentos en voz alta favorece la atención en el niño, estimula la imaginación, incrementa su vocabulario, mejora la comprensión, crea vínculos emocionales, y si estas historias son leídas por los padres los resultados serán muchísimo mayor. Tal y como lo afirma nuestra querida Yolanda Reyes, nadie mejor que una mamá, un papá o un adulto amado por ellos, para leerle a los hijos, y es que las voces de los padres jamás podrán ser sustituibles, así que aprovechemos estos momentos de cercanía para poderles leer. Sin embargo, recuerda que también es importante de vez en cuando darle la oportunidad a ellos mismos para que nos lean sus cuentos.

-      Jugar al campamento. En medio de la sala podemos inventar que vamos a construir una carpa con mantas. Para ello necesitamos sabanas que nos permitan cubrir los sofás, las sillas, las mesas, quizás algo de estambre o cuerdas para sujetarlas, también podemos invitar a los niños a  hacer una lista con todas las cosas que vamos a necesitar cuando nos toque acampar. Y al terminar de jugar debemos recordar poner todo en orden. Con esta actividad estaremos promoviendo la creatividad, la responsabilidad, la organización, la comunicación y la posibilidad de estar todos juntitos debajo de esa carpa.

-       Realizar concursos de adivinanzas. Hoy en día existen muchos libros donde podemos encontrar un compendio importante de adivinanzas para niños, en el caso que no tengamos material en casa, podemos buscarlas a través de vías electrónicas, y si no tenemos la posibilidad de acceder a ello, porque no intentar construir nuestras propias adivinanzas. Esto contribuirá, entre otras cosas, a desarrollar la creatividad, la imaginación, la memoria, la expresión verbal y/o escrita y, sobre todo, la motivación del niño, pues al proponer un reto de crear o de adivinar, ya supone en sí una motivación. Al fin y al cabo, lo que se intenta es sacar lo mejor de ellos mismos en ambos casos.

-       Teatro de sombras. Jugar es una de las actividades más placenteras para los niños, entonces, porque no aprovechar estos momentos para hacer en casa un teatro de sombras. Se necesitará cartulinas negras, papel de celofán, palillos largos, tijeras y un poquito de pegamento. Con estos materiales en el día podemos invitarlos a que construyan las figuras que en la oscuridad van a proyectar. Llegada la noche, se requerirá una linterna o una velita (en el caso de esta última, siempre que un adulto responsable se encargue de manejarla) y una pared donde vamos a proyectar figuras a través de un fondo iluminado. Hay varias formas de jugar, con la posición de las manos se pueden crear formas de animales y con el movimiento del cuerpo entero crear siluetas de personas o animales. Pero también se pueden inventar historietas utilizando las figuras que previamente los niños han construido con la cartulina. El resultado de este recurso siempre es espectacular, porque ante un espacio oscuro, en el cual todos dirigen su mirada hacia un mismo lugar y de repente aparecen personajes con cosas que contarte, inevitablemente los niños explotan de sorpresa y felicidad. No olvidemos, además, que el teatro de sombras potencia la creatividad del niño, promueve el trabajo en equipo y fortalece sus cualidades.

-       Caminar descalzos sobre la grama, abrazar un árbol, jugar sobre la arena o simplemente contemplar un hermoso atardecer. Son actividades sencillas, divertidas, que no requieren mayor inversión y que nos pueden ayudar mucho a bajar el estrés, calmar la ansiedad y, sobre todo, a conectarnos con la maravillosa energía de la naturaleza. Energía que seguramente tanto nuestros pequeños como nosotros necesitamos equilibrar y armonizar.

-       Practicar algún deporte al aire libre. Los hará olvidar por un rato de los momentos tan complejos que vivimos, se despegarán del televisor, del celular, los videos juegos y demás aparatos electrónicos, y por supuesto, de las noticias a las cuales están expuestos de forma directa o indirecta. Esta es una oportunidad excelente para promover el movimiento de su cuerpo y el ejercicio, para enseñarle reglas y normas, para integrarse socialmente con otros niños, para adquirir valores, para que drenen sus emociones y frenen un poco el sedentarismo.

-       Cantar y cantar. No hay nada más sanador que cantar. Una canción puede ayudarnos a tocar el alma, puede alegrarnos el día y puede trasportarnos a otro mundo. Y lo más rico de cantar, es que todos lo podemos hacer, en cualquier momento y en cualquier lugar. Así que invitemos al niño a cantar sus canciones favoritas, a reconocer la letra de canciones infantiles, a coreografiar una canción, a improvisar una pequeña orquesta con objetos cotidianos que podamos encontrar en casa, hacer simulaciones de que ellos son unos maravillosos cantantes y que sus espectadores son nada más y, nada menos, que mamá y papá. Oír, cantar y bailar son una combinación perfecta para disfrutar en familia.

-       Juegos de mesa. En la actualidad, hay muchos tipos de juego de mesa, los hay para todas las edades, contribuyen a desarrollar diferentes habilidades y/o capacidades en los niños y los divierten bastante. El ajedrez, dominó, damas, bingo, ludo, juego de mesa UNO para niños, memoria o concentración, rompecabezas, ¿Quién es quién?, escaleras, scrabble, monopolio, póker, jenga, palitos chinos, son solo algunos de ellos. Estos juegos son fáciles de jugar, ayudan a trabajar la memoria y concentración, a respetar las reglas del juego, a reforzar la relación con los demás, a aprender a ser tolerantes cuando no ganamos, a tener paciencia en la espera del turno, a mejorar las habilidades comunicativas y a reforzar la autoestima. Es una forma fácil y divertida de pasar un buen tiempo los unos con los otros, en un entorno alegre, sano y enriquecedor.

-       Invítelos a soñar. En la noche, antes de dormir invitemos a los niños a contar lo que más les gusta hacer, cuáles son sus deseos, que les gustaría ser cuando sean grandes. Estos sueños pueden ser escritos en hojitas, y si son niños pequeños podemos invitarlos a que dibujen sus sueños, para luego compartirlos entre todos los miembros de la familia. Sabemos que estamos viviendo momentos complejos pero la magia de soñar nada ni nadie nos las podrá quitar. Así que estimulemos a que sueñen, a que no se les olvide nunca soñar, porque los sueños de un niño tarde o temprano se pueden hacer realidad!.

Estas y otras actividades, son solo algunas de las que podemos realizar en familia, pues nos ayudarán a olvidar por un instante lo que vivimos, a recordar que con muy poco podemos crear momentos mágicos y a disfrutar de la presencia de la familia y los afectos más cercanos. Finalmente, se trata de eso, de proteger nuestras estrellitas, disfrutarlas y abrazarlas con toda la fuerza de nuestra luz.


Diana Nivia Garnica
Profesora de Educación Especial en Deficiencias Auditivas
Magister en Lingüística
Profesora Universitaria