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martes, 15 de diciembre de 2015

La Carta al Niño Jesús - Romina Sciacca



Como antesala a la celebración de la Navidad las familias se reúnen para decorar el arbolito, el pesebre, adornar la casa,  hacer las hallacas, en fin,  organizar todo para uno de los días más anhelado por los más pequeños de la casa, la llegada del hijo de Dios!!! Es por ello que una de las actividades que nuestros niños pueden hacer durante estas fechas es la carta  al niño Jesús, ya que ésta por años se ha convertido en una linda tradición que invita al niño a tener la ilusión  de recibir un obsequio como recompensa de su comportamiento y  a tener la fe de que existe Jesús.
Generalmente, los niños cuando van a realizar esta actividad, por su naturaleza lo primero que hacen es pedir regalos, juguetes e infinidades de obsequios  que esperan recibir en la noche del 24 de diciembre. Sin embargo, es importante explicarles lo relevante que es dar gracias  a Dios por las bendiciones que nos da cada día y destacar que la Navidad va más allá que dar y recibir obsequios materiales, sino que también es una época de buenos deseos, unión , paz, armonía, para compartir en familia y de establecer nuevas metas. Es por ello, que recomendamos para realizar esta linda actividad en familia que el niño no sólo escriba peticiones materiales sino que también pueda expresar a través de la carta buenos deseos, metas y sueños que les gustaría alcanzar.
A continuación te presentamos algunas ideas que te pueden ayudar a la hora de invitar a nuestros pequeños a realizar la carta para el Niño Jesús:
1.-  Prepara un lugar especial en casa puedes colocar un fondo musical de aguinaldos, villancicos, gaitas u otro tipo de música navideña que sea de la preferencia del niño, para generar un ambiente decembrino. La carta se puede hacer el mismo día en que la familia se reúne para montar el arbolito y pesebre, hacer las hallacas o adornar la casa.
2.- Utiliza diversos materiales, no te limites en usar únicamente lápiz y hojas blancas. El niño podrá personalizar su carta dando los toques que él desee con pintura, calcomanías, escarcha o con cualquier otro recurso que el pequeño decida aplicar ( se puede usar material de reciclaje).
3.- Explicale a tu pequeño que las cartas deben tener claro el lugar y fecha de realización, para quién va dirigida y quién la recibirá. Así mismo invitarlo a escribir un lindo saludo que incluya los agradecimientos a Dios por la bendiciones recibidas y expresar sus buenos deseos y metas. Finalmente que él escriba el tan anhelado obsequio que le gustaría recibir. En el caso de los niños que aún no están alfabetizados pueden utilizar imágenes y dibujos que expresen sus deseos y peticiones.
4.- Puedes realizar junto a tu pequeño tu propia carta de navidad, esto no solo modela la actividad de tu pequeño, sino que también es una forma de compartir un espacio grato con él.
Una vez terminada la carta elige con tu peque un lugar especial para esconderla o amárrala a un globo con helio y déjala elevarse y luego espera en familia la celebración del nacimiento de Jesús que vino a este mundo a salvarnos y a llenarnos de bendiciones!!
FELIZ NAVIDAD!!!!

Romina Sciacca
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje
Profesora Universitaria
Facilitadora de Grupo Abecitos - Pequeñas Estrellitas



Navidad, tiempo de... contar cuentos! - Angélica Taboada



La Navidad es una festividad Cristiana, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, celebrada el 25 de diciembre de cada año. Todo el mes y en especial ese día, las familias y amigos se reúnen para tener gratos momentos, agradecer por permanecer juntos, compartir sus logros y sus metas a futuro. Es una fecha para pasar tiempo con nuestros niños y enseñarles la importancia de dar gracias por todo lo que tenemos y lo que vamos a recibir.

Para mantener viva la ilusión y la fantasía en esta época, contar con momentos agradables y favorecer experiencias positivas que nuestros niños van a recordar aun siendo mayores, como nos pasa a muchos de nosotros, tenemos un recurso maravilloso y hermoso que son los libros. Muchos autores se han dedicado a escribir sobre la Navidad en la literatura infantil y juvenil, aquí les ofrezco algunos de ellos para que los puedan disfrutar en familia.

¿Cenan los tigres la noche de Navidad? Por Laura Antillano: Sergio hace un viaje al zoológico con su mamá, mientras recorren todas las jaulas, hay unos animales que llaman especialmente la atención del niño, uno pequeños tigres a los que sienten un poco tristes. Una vez en su casa, están preparando la cena de Navidad y adornando su casa, pero Sergio no puede dejar de pensar en esos pequeños animales y es entonces cuando se le ocurre una genial idea y tendrá una cena que nunca olvidará. Esta maravillosa historia está llena de anécdotas, herencia familiar, además de la inocencia y buena voluntad de un niño que quiere que todos incluidos los animales tenga una Noche Buena.

Retablo Aragüeño de Aquiles Nazoa: En este poema se recrea el encuentro del Ángel Gabriel con la Virgen María, donde le anuncia que será la madre de Jesús, el texto está acompañado de unas imágenes muy vivas realizadas por Morella Fuenmayor. Con estas cortas letras, podemos enseñar a los más pequeños algunos pasajes de la historia de la Navidad y por qué celebramos el nacimiento del Niño Jesús.

El Cascanueces y el Rey de los Ratones de E.T.A Hoffmann: Un cuento de hadas clásico de la literatura publicado en 1816, nos cuenta la historia de dos niños que admiran bajo el árbol, los regalos ofrecidos por su padrino, un genio mecánico. La niña es deslumbrada por un cascanueces, pero no se esperaba que a media noche luego de que todos fueran a dormir, los juguetes cobraran vida y dirigidos por el Cascanueces comienzan una batalla en contra de una legión de ratones. La genialidad de este autor cautivó a Pedro Chaikovski, quien le puso música y ha sido sin duda uno de los ballets más famoso del mundo.

Canción de Navidad de Charles Dickens: otro clásico literario que muchos conocemos por sus adaptaciones cinematográficas, nos cuenta la historia de Scrooge, un señor muy avaro al que no le gusta la Navidad y es visitado por algunos espíritus que intentan hacerlo entrar en razón. Todo esto, haciendo un recorrido por diferentes tradiciones navideñas que se han transmitido por generaciones.

Navidad en Familia de Kestutis Kasparavicius: porque la navidad no es solo para los humanos, tenemos una creativa historia que nos muestra cómo celebran la Navidad diferentes familias de animales, sus costumbres y tradiciones. Nos ratifica la importancia de compartir y pasar tiempo de calidad con nuestras familias, amigos y por qué no, con nuestras mascotas.

El Expreso Polar de Chris Van Allsburg: por su excelencia es una de las más famosas historias de Navidad, su genial escrito, expresivas imágenes y una adaptación cinematográfica que recoge de forma exacta la intención del autor. Van Allsburg se caracteriza por jugar con los sueños y en el Expreso Polar nos demuestra como los mismos pueden hacerse realidad, al contar la historia de un niño que no escuchaba los cascabeles de los renos de Santa Claus, hasta que un día llega un tren a recogerlo, donde vive experiencias inimaginables.

Sin duda alguna la Navidad es una época en la que la imaginación, la fantasía y el “creer” se apoderan de nuestras vidas, estamos rodeados de historias, vivencias, tradiciones que nos hacen crecer rodeados de amor. Los padres y parientes adultos son claves en estos días, su creatividad es infinita con tal de mantener viva la ilusión de un niño.
¡Que siempre escuches los cascabeles!

Angélica Taboada
Madrina de Samuel
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje
Magister en Lectura y Escritura
Profesora Universitaria

martes, 8 de diciembre de 2015

Navidad: tiempo de (medias) verdades - Lidmi Fuguet



La Navidad es un hermoso momento en el año para compartir entre seres queridos, planificar reencuentros familiares, reconocer y agradecer cariños y compañía, comprar y recibir regalos; en fin, una ocasión maravillosa para amar e ilusionar.  Es por ello que la Navidad es un celebración tan desea por los niños, porque está envuelta de mágicas oportunidades para  explotar nuestra fantasía y creatividad.
            El Niño Jesús, Santa o Reyes (según sean nuestras creencias y tradición) se convierten en nuestros aliados para el disfrute con los más pequeños de la casa en esta festividad; sin embargo, para los ya no tan pequeños esto empieza a transformarse en un tema de gran curiosidad, sospecha e incredulidad, entonces como padres nos empezamos a angustiar por el temor de que nuestros hijos pierdan la ingenuidad y fantasía en cuanto a estos personajes se refiere, aunado a la preocupación que nos embarga el tener que justificar el uso de lo que podrían considerarse mentirillas piadosas.
            Si bien para los más pequeños se hace fácil, posible y factible comprender que estos personajes tienen la capacidad mágica para trasladarse por el mundo repartiendo regalos, los más grandes dudan de estos poderes sobrenaturales en el mundo real en el que viven y por eso es que empiezan a dudar. Sobre este asunto, una vez me topé con una idea que me pareció formidable por la doble connotación que en el fondo representa y pienso que es un explicación realmente válida que convierte en una gran verdad esta creencia.
            Una mamá, ante tal inquietud de su hijo, le explicó que ciertamente era muy difícil que se repartieran tantos regalos en una misma noche a millones de niños alrededor del mundo, por lo que este personaje (Niño Jesús, Santa, Reyes) les solicita el favor a los padres para que se encarguen de la entrega particular de los regalos a sus hijos y así, todos podrán recibir a tiempo los obsequios anhelados.
            Esta explicación, además de su sencilles, me parece fabulosa porque encierra una gran verdad que reafirma nuestras creencias culturales y/o religiosas, aunado a la sensación de confianza y seguridad que le ofrecemos a nuestros hijos, puesto que sus sospechas terminan siendo tan verdaderas como los motivos que nos movieron como padres a mantener por años esta hermosa experiencia… 
       Y es que acaso alguno de ustedes puede olvidar esa llamada que nos hicieron el mismo día que nos convertimos en padres, donde nos decían: No dejes que la magia, la esperanza y la sonrisa desaparezcan del alma de nuestros pequeños ángeles en la tierra! Yo no la olvido, y tú?

Lidmi Fuguet
Mamá de Sabrina
Profesora en Educación Especial - Mención Dificultades de Aprendizaje
Magister en Lectura y Escritura
Doctora en Educación
Coordinadora de Pequeñas Estrellitas @PeqEstrellitas


martes, 10 de noviembre de 2015

Todos los niños tienen derecho a que les lean - Profa. Angélica Taboada





El 20 de noviembre, la ONU celebra el día universal del niño, en conmemoración de la Declaración de los Derechos del niño en 1959, lo que surge a raíz de la preocupación de varios activistas en derechos humanos tras la culminación de la Primera Guerra Mundial. Además en este mismo mes, el 22, en algunos países del mundo, incluyendo Venezuela, se celebra el día mundial de la música, con el fin de conmemorar las diversas manifestaciones musicales y culturales de cada región.
            Como en otras ocasiones, no podemos dejar de realizar la siguiente pregunta ¿qué podemos hacer con nuestros niños para evocar cada una de estas fechas? Pues leer, en la lectura siempre vamos a encontrar un aliado para cada ocasión y es por ello que aquí les voy a sugerir algunos libros relacionados con estos tópicos, haciendo énfasis en los derechos que tienen nuestros pequeños.
            Todos los niños tienen derecho a ser queridos por como son: Niña bonita de Ana María Machado (ilustrado por Rosana Faría) nos cuenta la historia de una niña bonita, bien bonita con una piel oscura y lustrosa que es admirada por un conejo blanco que siente curiosidad por su color de piel. Ella le ofrece varías estrategias, fallidas, para que él sea negrito hasta que se dan cuenta que eso solo se logra gracias a los encantos de su madre.  
            Todos los niños tienen derecho a tener amigos: Yo tenía diez amigos de Gerald Espinoza, Lucas fue perdiendo amigos poco a poco, todos tenían cosas que hacer y lo fueron dejando solo, se sentía muy triste hasta que descubrió la razón por la que todos se habían ido.
            Todos los niños tienen derecho a expresarse: Teresa de Armando José Sequera. Teresa es una niña muy ingeniosa  y siempre tiene algún comentario gracioso que hacer sobre diversas situaciones de su vida cotidiana, siempre hace reír su familia con sus ocurrencias.
            Todos los niños tienen derecho a manifestar sus sentimientos: Cuentos prohibidos por la abuela de Mireya Tabuas. Cuando leemos estos título casi siempre lo atribuimos al género del terror, pero por el contario, en este maravilloso libro se habla sobre diferentes situaciones por las que atraviesan los niños y lo que sienten ante cada una de ellas, desde el amor, el miedo y la tristeza.
            Todos los niños tienen derecho a ser felices: Matilda de Roald Dahl, sin duda un clásico de la literatura que muchos ya deben conocer, pero que siempre estará vigente y nos muestra a una niña con unos poderes maravillosos, que en medio de una familia que no la aprecia y un colegio con una directora de miedo, encuentra la felicidad con sus compañeros de clase y su dulce maestra.
            Todos los niños tienen derecho a que les canten: Canciones de cuna Arrorró mi niño. En este libro podemos encontrar canciones de cuna de diferentes países como Argnetina, Máxico, República Dominicana, Venezuela, Brasil, España, Panamá; Chile, Nicaragua, El Salvador, Estados Unidos, Uruguay y Cuba; cada una de ellas acompañada de la partitura para que podamos compartirla y cantarlas con nuestros niños antes de dormir.
            En las letras de cada autor, encontramos experiencias que muchas veces nos enseñan a comprender a nuestros niños, respetar sus espacios, sus momentos, su forma de ser, sus cualidades y cada una de las expresiones que ellos tienen. Nosotros, los adultos, tenemos que ser garantes de todos los derechos que  poseen y fomentar la cultura de la paz, además de orientar a esos pequeños en lo importante que es hacer valer sus derechos. La lectura nos regala vida y es una mejor manera de entender el mundo.
           
    Angélica Taboada
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje. 
Magister en Lectura y Escritura. 
Profesora universitaria. 
La Madrina de Samuel
           

jueves, 8 de octubre de 2015

Y si de miedos se trata... - Lidmi Fuguet



Y si de miedos se trata... Yo prefiero que mi hija tenga miedo a las brujas y fantasmas de las historias de terror, a los malvados de los cuentos de hadas, a los temibles mounstruos  de las leyendas urbanas, quienes al final siempre son vencidos por los valientes y buenos héroes que se enfrentan a sus maldades y en muchos casos hasta los transforman en seres de bien; si, prefiero que mi hija le tenga miedo a esos personajes que en definitiva son productos de la maravillosa creatividad humana y viven en nuestros mundos de fantasía...
Si de miedos se trata... Por supuesto prefiero que le tema a todo eso y no a mi, su madre o a su padre, como autoridad suprema que castiga cuando comete errores en la casa para evitar la instauración de conductas "socialmente inadecuadas"; a su maestra, quien la descalifica por haber hecho "mal" la tarea; o a cualquier otro adulto vinculado con el cuidado de mi hija, que la maltrate con el argumento de la enseñanza de buenos modales o la eliminación de "malas conductas".
Si de hablar de miedos se trata... prefiero que le tema a un mundo de fantasía y no a su mundo real y a su día a día, porque en la fantasía tendrá la esperanza de que que llegue ese héroe superpoderoso a salvarla, pero en la realidad los únicos que ella sabe que pueden protegerla son sus padres, maestros y adultos y si no confía en nosotros, entonces a quién espererá, en quién confiará...
Por eso, si de hablar de miedos se trata, haré todo lo que esté en mis manos para que mi hija nunca me tema, nunca tema a su maestra ni al resto de los adultos que la rodean. Si necesita de mi pecho, aquí estará para alimentarla y darle calidez, si necesita mis brazos, aquí estrán para cargarla, si necesita mi cama, aquí siempre será bienvenida, si necesita aprender, allí siempre estaré para enseñarla con amor y respeto.

Lidmi Fuguet
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje, Magister en Lectura y Escritura. Doctora en Educación. Creadora y coordinadora de Pequeñas Estrellitas @PeqEstrellitas .Mamá de Sabrina

¿Me lees un cuento de terror? - Profa. Angélica Taboada


 

Halloween (víspera de todos los santos) es una fiesta de origen Celta celebrada el 31 de octubre en países anglosajones, aunque con el pasar de los años ha sido adoptada por España y varios países de Latinoamérica. Esta festividad “se asocia a menudo con colores naranja, negro y morado y está fuertemente ligado a símbolos como el Jack-o-laterm (iluminado desde el interior). Las actividades típicas de Halloween son el famoso truco o trato y las fiestas de disfraces, además de las hogueras, la visita de casas encantadas, las bromas, la lectura de historias de miedo y el visionado de películas de terror” (tomado de Wikipedia).
De todas las actividades aquí mencionadas, haré hincapié, obviamente, en la lectura de historias de miedo, leer siempre nos conecta con nuestros niños y sabemos que a partir de cierta edad (8 o 9 en adelante) comienzan a tener una curiosidad insaciable hacia lo tenebroso y misterioso.  Es por ello que aquí, les sugiero cuatro libros para leer en familia o en la escuela que satisfagan esa sed de miedo que todos tenemos.
La sayona y otros cuentos de espanto de Mercedes Franco: las leyendas provienen de la tradición oral y las que están incluidas en este libro nos cuentan historias de espanto con hechos que ocurrieron en la Colonia y actualmente en Venezuela. La sayona es de por sí un clásico que todos hemos leído en la escuela, pero no podemos negar que nos encanta y no nos cansamos de leerlo en todas y cada una de las versiones que se escriben. Además, contiene relatos sobre los fantasmas que existían en la época de Simón Bolívar y criaturas que aparecían en la selva.
Las Brujas, Roald Dahl: novela corta que cuenta las aventuras de un niño con su abuela, cuando se enfrentan a una Asociación de Brujas que quieren acabar con todos los niños convirtiéndolos en ratones. Un elemento fundamental en esta historia, es la descripción, sus detalles hacen que se sienta gran interés por lo que sucederá y permite que los niños creen imágenes muy claras de los personajes.
¡Socorro! de Elsa Bornemann: En este tenebroso libro, encontramos doce cuentos que te harán taparte los oídos. Unas manos que aparecen de la nada, una casa que está viva en la que pasan cosas muy raras, una abuela malvada que no quiere a sus nietos, entre otros. Particularmente es uno de mis libros de terror favoritos, porque de verdad da miedo, así que recomiendo leerlo con cautela.
El cuaderno de las pesadillas, de Ricardo Chávez Castañeda: otra aterradora compilación de cuentos, esta vez para adolescentes, puesto que además de su toque de miedo poseen un trasfondo emocional muy particular. Una niña que sangra sin explicación alguna, un cielo lleno de personas atadas a globos y un suelo que me hizo darme cuenta que a veces cuando decimos “trágame tierra” no tiene por qué ser algo malo.
El terror es un género literario que tiene muchos seguidores, yo soy una de las primeras, pero, así como tiene adeptos existe a quienes no les gusta, justamente por eso, porque dan miedo. Pensemos en que este tipo de lecturas pueden despertar muchas emociones en nuestros niños que a veces están ocultas y es por ello que nosotros, sus padres y maestros estamos allí, para ayudarlos a canalizarlas. La idea no es que no duerman por las noches, por eso la selección aquí presentada es apta para ser leía por los niños, porque a veces es necesario despertar un poco esas cosquillas que nos dan en la barriga cuando leemos algo que nos produce escalofríos. 

Angélica Taboada.
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje. Magister en Lectura y Escritura. Profesora universitaria. La Madrina de Samuel



miércoles, 30 de septiembre de 2015

Mi niñera se llama tecnología (segunda parte) - Profa. Angélica Taboada



     
Hace algún tiempo reflexionando sobre lo adictivo que se ha vuelto el internet, escribí sobre como nuestros niños (y hasta nosotros mismos) pasan gran parte del día pegados, adheridos, soldados a todo tipo de aparatos electrónicos: tv, consolas de juego, tabletas, teléfonos inteligentes, etc. Nos hemos acostumbrado a dejar en las manos de estos equipos el cuidado de nuestros niños, entre tanto nosotros hacemos otras actividades en el hogar y por qué no, mientras revisamos también nuestras redes sociales.
¿Qué les parece si hacemos una retrospección? Vamos a nuestra niñez a esa época donde teníamos que jugar con lo que teníamos a la mano y que siempre encontrábamos la forma de no aburrirnos, creábamos toda una historia con una caja de cartón, hacíamos accesorios de Barbie con cartulina y vestidos con retazos de tela (o cortábamos ropa, aunque eso concluía en regaño) creábamos tiendas de campaña con sábanas (lo que probablemente también terminaría en regaño) pero al fin y al cabo nos divertíamos. Los fines de semana salíamos a los parques a guindarnos en cuanto árbol o tubo existiera, jugábamos pelota, montábamos bicicleta, entre muchas otras cosas, la lista sería interminable.
             Sabemos que los tiempos han cambiado, todo ha evolucionado y si, la tecnología nos ha ayudado en muchos aspectos de nuestra vida, pero ¿por qué aferrarnos solo a ella? Enseñemos a nuestros niños otras formas de divertirse, acompañándolos o en soledad. El otro día me preguntaban opciones para distraer a una niña y poder alejarla un poco del televisor y el teléfono (razón de estas líneas) y lo primero que le respondería ahora sería: recuerden lo que hacían ustedes cuando eran pequeños, denle un poco de libertad a los pequeños para que experimenten cosas nuevas por sí solos, permítanles ser creativos e inventores, siempre velando por su seguridad.
            Es por ello que aquí les dejo algunas sugerencias que pueden serles útiles para esos momentos de ocio sin resolver:
-   Pintar: generalmente les damos una hoja y creyones, pero hay otras opciones como pegar papel en la pared o el piso para que usen sus manos o pies y creen sus dibujos, hacer el contorno del cuerpo del niño para que lo rellene, usar materiales de reciclaje para hacer sellos con los que puedan imprimir las imágenes (botellas de refresco, tapas, una papa, esponjas de baño, etc). Además pueden comprar o hacer tizas (si son alérgicos se pueden realizar de manera orgánica) con ellas pueden pintar hasta en la aceras o paredes porque es lavable.
-   Figuras con globos: tomar globos de agua, rellenarlos con harina de trigo o almidón de maíz (sin inflarlo) amarrar o cerrar con una liga, luego se le pueden dibujar caras o pegarle algunos aditivos. Además de ser una actividad entretenida, sirve para hacer obsequios.
-   Cocinar: muchos pensarán que es peligroso, pero si se toman las medidas de seguridad adecuadas, es un momento que pueden disfrutar en familia, elaborando recetas fáciles donde los niños puedan añadir los ingredientes, remover, amasar y hacer decoraciones sencillas.
-   Plastilina: al igual que con la pintura, no nos limitemos solo a lo básico, en casa se pueden elaborar diferentes masas con texturas novedosas y de los colores que los niños deseen. Y siempre voy a recomendar el uso de la arcilla, la textura, temperatura y el moldeado son una experiencia muy gratificante, además que las piezas realizadas pueden permanecer como decoración (algo que siempre es sinónimo de orgullo para los niños)
-   Leer: Siempre un libro es una buena idea para relajarnos, entretenernos y divertirnos, pero si el niño se aburre con facilidad se pueden hacer actividades que lo motiven, como por ejemplo: entregarle el libro al niño para que sea él quien narre la historia, hacer imágenes (o imprimirlas) para que las pinten y luego crear su propia historia, hacer la narración del cuento con materiales que estén en casa que sirvan como efectos especiales.
Todas estas actividades pueden realizarse dentro de casa, pero también es recomendable salir al jardín, un parque, etc, bien sea para concretar alguna de las propuestas anteriores o  para jugar al aire libre.
Con lo que se expone hasta aquí no pretendo que dejemos de lado la tecnología, al contrario, es necesario ir de la mano con todos los avances y lo que nos haga evolucionar como sociedad, pero siempre debemos tener como prioridad el tiempo de calidad que podemos pasar con nuestros hijos puesto que a la larga es lo que más van a recordar y apreciar. 
El calor artificial de una máquina no sustituye la mano cálida de una madre o un padre. 

Angélica Taboada
Profesora en Educación Especial - Dificultades de Aprendizaje. Magister en Lectura y Escritura. Profesora universitaria. La madrina de Samuel